El aire interior está contaminado
El aire es nuestra constante, estamos rodeados por el aire. Es nuestra fuente de vida, pero contribuye también a nuestro debilitamiento, porque el aire que respiramos cada secunda está contaminado. Al contrario de los prejuicios, el aire de los lugares cerrados es más contaminado que el aire exterior, porque el aire interior está confinado. Lo que aumenta la concentración en contaminantes en el aire.
En adición, las fuentes de polución son numerosas: bacterias, virus, humo, polvo, partículas olorentes, alérgenos, polen, acáridos, COV, son partículas en concentración alta que lo contamina. Añadamos a esto los solventes y el gas emanante de los productos domésticos, la contaminación por el ser humano y pues el aire “fuente de oxigeno” se transforma en “fuente de problemas”.

En efecto, puede resultar peligroso por nuestra salud. Debido a la sensibilidad de cada uno y a su exposición a la contaminación, los riesgos se escalonan. Puede ser mínimos: nausea, falta de atención, dolor de cabeza (síntomas características del Sick Building Síndrome) o más graves. Respirar un aire contaminado lleva a desordenes respiratorios (según el OMS, es responsable por 3 a 7 % de las enfermedades pulmonarias, de 3 a 5% de los nueves casos de asma) por los desordenes digestivos, por ciertos casos de cancero (la contaminación del aire ha aumentado los riesgos de cancero por 20%) y por las alergias.

Estos riesgos los encontramos en todos los lugares donde vamos: a casa, al trabajo, en los lugares de reagrupación de personas (centros comerciales, cinema, teatro, sala de espera…). En ciertos lugares, los riesgos son más importantes, se trata de los centros de salud, donde las personas enfermas pasaron y dejaron una contaminación específica temporaria. En estos casos precisos, nos exponemos a enfermedades como el SARS que se transmite por el aire, en el cual micro organismos quedan temporalmente en suspensión. Esta contaminación nombrada aero llevada existe también para otras enfermedades: tuberculosis, sarampión, varicela…

Pasamos 90% de nuestro tiempo en los edificios. Por eso, construimos aparatos de tratamiento de aire para purificar los lugares confinados. ANEMO creo un sistema específico que combina las soluciones más potentes de purificación del aire. Primero el aire está filtrado con un filtro carbón activo, pues está desinfectado y desodorizado por el proceso de la
fotocatálisis, por fin está esterilizado gracias a los rayos Uvc.

ANEMO les propone aparatos simples de uso, a casa, al trabajo, respiren al aire libre.


Algunos contaminantes presentes en los lugares confinados
monóxido de carbono (CO)
humo de tabaco
mohos
endotoxinas
acáridos
alérgenos de animales domésticos
fibras mineral artificiales
componentes orgánicos volátiles (COV)

aldehídos
óxidos nitrosos (NOx)

El observatorio de la calidad del aire interior clasificas los contaminantes dentro 4 categorías de riesgo.
- COV
- Partículas presentes en la fibra mineral artificial (partícula fina menos de 10 micrones)
- microbiología
- humedad
- El caso de los COV

El caso de los COV
Los COV agrupan una multitud de substancias de origen biogénica (natural) o antropogénica (humana). Siempre se componen de carbón combinado con otros elementos. Sus volatilidad les da la aptitud de propagarse más o menos lejos de sus lugares de emision. Hay 210 especies de COV y 23 grandes familias.


Los efectos de la contaminación sobre la salud
Hay día, nuestro modo de vida evoluciono mucho y pasamos la mayoría de nuestro tiempo encerrados en los edificios (90% más o menos). Así, estamos expuestos a la contaminación del aire interior y a sus riesgos.
El cuerpo medical científico da una lista de estos riesgos por la salud, perjudica a la vez el sistema inmunitario (asma, alergia), el aparato respiratorio (irritaciones), las células (cancero) y el sistema cardiovascular. En lo que se refiere a la contaminación particular de los COV, sus efectos son específicos y dependen de sus familias y del nivel de concentración del contaminante en el aire.

La toxicidad de los CIV es debida por parte a la toxicidad directa de algunos COV, pero también a la formación de componentes secundarios. Distintos desordenes liados con los COV fueron identificados. Las frecuencias y los plazos de aparición de estos desordenes varían según el tiempo de exposición, del tipo de contaminante y de la sensibilidad de cada uno.

Irritaciones cutáneas - hidrocarburos halogenados o aromáticos
Irritación de los ojos - hidrocarburos aromáticos no substituidos
como los BTEX, núcleos bencénicos substituidos
Irritación de los órganos respiratorios - hidrocarburos aromáticos diisocyanates de tolueno
Turbios cardíacos - tolueno, cloroformo, méthylchloroforme
Desordenes digestivos - benceno, tolueno, hidrocarburos halogenados
(CH3Cl), CCl4...)
Desordenes de los riñones hepáticos - los BTEX, cumène, hidrocarburos halogenados alifáticos
Dolor de cabeza - la mayoría de los COV
Turbio del sistema nervioso - hidrocarburos aromáticos y halogenados, diclorometano, cloroformo, tolueno, benceno
Acción cancerígena y mutágeno - benceno, de hidrocarburos no saturados
(alquenos, olefinas...) que pueden transformarse en compuestos
tóxicos, algunos hidrocarburos halogenados alifáticos (derivados
tratados del etileno, el buteno y el butadieno) y algunos compuestos
aromáticos (estireno, benceno).